Hoy se conmemora un nuevo aniversario de la muerte de Martín Miguel de Güemes, figura determinante para la conquista de la independencia argentina.
Nacido en Salta y educado en su casa natal como era costumbre en las familias adineradas, su posición no le impidió hacerse de saberes sobre el campo y su arduo trabajo. Tenía apenas 14 años cuando pidió alistarse en uno de las compañías más avanzadas de la región, con un batallón en su provincia: el Regimiento Fijo de Infantería de Buenos Aires.
Ante las continuas amenazas de invasiones por parte de las potencias coloniales, es llamado a fortalecer la tropa de infantería en el Puerto de Buenos y así, en 1806, combate ante las fuerzas inglesas y reside hasta las invasiones de 1807 donde los sajones vuelven en su intento.
Desde la revolución de mayo de 1810, las autoridades comenzaron la defensa contra los españoles y un punto muy importante era el flanco norte. En 1814, la falta de experiencia militar y las sucesivas derrotas frente a los realistas llevaron a nombrar al teniente José de San Martín, de vasta experiencia en combate. Ante la caída en la Batalla de Ayohuma, San Martín releva a Manuel Belgrano como jefe del Ejército del Norte y nombra a Güemes, que ya había asumido el mando de un escuadrón gaucho en la Quebrada de Humahuaca y en los valles de Tarija y Lipez, teniente coronel y lo destina al frente norte.
Su basto coraje y liderazgo lo llevaron a preparar un ejército de criollos que sellaron el avance de los españoles. La resistencia le permitió al ya ascendido general San Martín apostarse en Mendoza, rearmar su regimiento y emprender su conquista de Chile y de Perú. Dicen que sin la participación de Güemes hubiera sido imposible el desembarco del libertador y sus hombres.
Ya habiéndose declarado la independencia en 1816, Güemes asume como gobernador de Salta (que comprendía la actual Jujuy, Tarija -hoy Bolivia- y Orán entre otros parajes) mientras se padecían guerras civiles entre coprovincianos y focos realistas.
Enfrentado a causa de alianzas varias, el 7 de junio de 1821 fue atacado y herido en casa de su hermana y murió días después, el 17 de junio. Tenía 36 años.