Historia




Estos párrafos que anteceden reflejan solo el epílogo de una historia que por su trascendencia gremial y política merece quedar registrada como una más de las singulares luchas contenidas en nuestra Organización Nacional U.O.M.R.A., señera e impulsora permanente de unidad y lucha desde los albores mismos del sindicalismo en nuestra Patria.
Corría el año 1963, época de un nuevo renacimiento industrial que nos reconciliaba mental y espiritualmente con la vivida en la inolvidable década 1945 – 1955, de los Planes Quinquenales y del desarrollo de toda la Estructura Nacional, desde la política a lo social con una firme postura en nuestros días, toda una filosofía doctrinaria de aquel inolvidable conductor y su compañera, liderando a sus descamisados.
El caso que nos ocupará en esta reseña, arranca en lo particular, en la Ciudad de Caseros, Partido de Tres de febrero donde la empresa Fiat Concord Automóviles estaba elaborando aquel recordado Fiat 1.100 “milechento”, ensamblando las unidades en base a la total importación de partes.
En el 64 con el fuerte aporte de capitales italianos, se inaugura lo que hoy es la moderna Planta Industrial El Palomar, sobre la Av. Presidente Perón, allí Fiat Concord Automóviles S.A. revolucionó el mercado laboral, ante la imperante necesidad de producir lo que ya la sociedad reclamaba, nuevos modelos; Fiat 600; 1500; 1600 etc, dando masiva incorporación de trabajadores, muchísimos por no decir la mayoría provenientes de actividades no metalúrgicas, otros con oficios que los distinguían aptos como matriceros, chapistas, pintores etc, pero digno es señalar que en un abanico de oficios que portaban trabajadores de distintos gremios, convergían como sangre nueva en una inmensa y moderna Planta Industrial del Automóvil, que por ser europea traía la vieja concepción muy arraigada en el empresariado Italiano, el paternalismo que concebía y propiciaba el Sindicato Independiente, sindicato por empresa, que en Argentina dio el nacimiento de SITRAM – STRAC – SITRAFIC, los dos primeros en Córdoba y el último mencionado el que en este caso nos ocupa, Sindicato de Trabajadores FIAT – CASEROS (SITRAFIC).
Oleadas de Ingresos de compañeros, fueron alternando la idiosincrasia, no solo gremial, un crisol de ideas en lo gremial un solo pensamiento aglutinador en lo político, más que eso fue lo mágico de un sentimiento, de allí en más se fue trasladando el más común idioma, no pasaron más de dos años, con aquella forma de conducción sindical independiente, que una comunidad de casi cinco mil trabajadores se plantearon, guiados por un grupo definido en lo político como Peronistas y como gremialistas metalúrgicos, e iniciaron lo que luego se transformó en la Agrupación Azul y Blanca de Trabajadores Fiat Caseros. Conformaron sus autoridades y dieron batalla contra los curas obreros que manejaban el gremio por empresa SITRAFIC, derrotándolos contundentemente. Allí comenzó otra historia, otra filosofía que desde lo gremial transformó las relaciones institucionales con la empresa, de forma y de hecho con las jefaturas que debieron adaptarse a formas de mutuo respeto hacia la organización gremial. Los siguientes pasos apuntaron a concretar la unión y fusión de SITRAFIC, con un gremio de alcance Nacional, allí surgieron ideas y posiciones, que coincidentes en el sentido de unirnos a un gremio nacional, traccionaban a favor de SMATA a unos y de UOMRA a otros. Varios meses de tratativas y visitas a dichas organizaciones, dieron lugar a una asamblea general llamada al efecto, de la unión y fusión tal como acuerde la mayoría de trabajadores, decidiéndose por abrumadora mayoría, que fuera la Unión Obrera Metalúrgica de la República Argentina nuestra representante gremial de todos los trabajadores FIAT Planta Caseros y El Palomar que más tarde fue SEVEL S.A. y en la Actualidad PEUGEOT – CITROEN P.S.A.
Todo esto dio origen a la que se transcribe al comienzo de página, fue la fuerza de una idea y la firme decisión de cientos de compañeros, que sería ingrato nombrar algunos, ya que realmente fueron todos los artífices de esta realidad de hoy – U.O.M. Seccional Tres de febrero, es un logro definitivo de los Trabajadores Peronistas.