9 de junio de 1956 – Día de la Resistencia Peronista

Hoy recordamos el 9 de junio de 1956, día en que el general Juan José Valle encabezó un levantamiento cívico-militar contra la dictadura militar liderada por Aramburu y Rojas .
Luego de derrocar a Perón, en septiembre de 1955, la autodenominada “Revolución Libertadora” trató de avasallar por medio de la represión todos los derechos conquistados por el movimiento obrero.

El 9 de marzo de 1956 Aramburu firmó el Decreto-Ley Nº 4161: “Se decreta que queda prohibido en todo el territorio de la Nación: La utilización con fines de afirmación ideológica peronista o de propaganda peronista –de las imágenes de símbolos, signos, expresiones significativas, doctrinas, artículos y obras artísticas, que pretendan ese carácter o pudieran ser tenidas por alguien como tales, (…). Se considera violatorio de esta disposición, la utilización de la fotografía, retrato o escultura de los funcionarios peronistas o de sus parientes, el escudo y la bandera peronista, el nombre del presidente depuesto, el de sus parientes, las expresiones peronismo, justicialismo, justicialista, tercera posición (…..) el artículo 3 establece: que a quienes infrinjan este decreto les corresponde de 30 a días a 6 años de prisión”.

En ese marco, con el apoyo de comandos civiles peronistas, se produjo el levantamiento del General Valle, con la siguiente proclama: “No nos guía otro propósito que el de restablecer la soberanía popular, esencia de nuestras instituciones democráticas, y arrancar a la Nación del caos y la anarquía a que ha sido llevada por una minoría despótica encaramada y sostenida por el terror y la violencia en el poder”.

El movimiento había sido infiltrado y fue rápidamente abortado por los dictadores, quienes decidieron dar un castigo ejemplificador y brutal. El mismo 9 de junio Valle y sus seguidores fueron asesinados por orden directa de Aramburu e Isaac Rojas. Pero además en la oscuridad de esa noche se produjeron los fusilamientos clandestinos de civiles peronistas perpetrados en una zona de basurales de José León Suárez, provincia de Buenos Aires.

A sus asesinos Valle les escribió: “Con fusilarme a mí bastaba. Pero no, han querido ustedes escarmentar al pueblo”.

Entre el 9 y el 12 de junio de 1956 veintisiete civiles y militares fueron ejecutados.

A partir de ese momento la clase obrera bautizó a la dictadura autodenominada Revolución Libertadora con el nombre que mejor la representaba Revolución Fusiladora.

Esto, lejos de amedrentar al pueblo, provocó una silenciosa rebelión nacida en la raíz más profunda de su dignidad justicialista.

Fue entonces que surgió, como un sordo clamor, palpitando y mostrando su sueño en cada “Perón Vuelve”, la Resistencia Peronista.