En las elecciones del 11 de noviembre de 1951, la fórmula Perón-Quijano triunfó con el 63,48 % de los votos sobre la fórmula Balbín-Frondizi. Así, obtuvieron el mayor porcentaje desde que se instaló el voto secreto en 1912. La Unión Cívica Radical, obtuvo el 32,28% de los votos, y el porcentaje restante fue repartido entre los demás candidatos, de los cuales ninguno superó el 3%.
Esta fue la ocasión donde las mujeres argentinas pudieron ejercer, por primera vez, el derecho a voto y la primera vez que todos los ciudadanos del país pudieron votar para presidente de la nación de modo directo.
También, después de haber pasado por una importante intervención quirúrgica y con su salud muy deteriorada, Evita que luchó tanto por esa causa emitió su sufragio aún convaleciente en el “Policlínico Presidente Perón” de Avellaneda, con la presencia del apoderado del Partido Justicialista. Un derecho alcanzado en esa ocasión y para siempre.
Lamentablemente, el 16 de setiembre de 1955 la brutal Revolución Libertadora impidió que el Gral. Perón pudiera cumplir completo su segundo periodo de gobierno. Nuestro país estuvo así 18 años sin libertad y dignidad. Pese a todo, el Movimiento Obrero siempre se mantuvo luchando por el retorno a la democracia, a nuestros derechos y libertades, lucha que tuvo también, en esta gesta, a nuestra gloriosa Unión Obrera Metalúrgica.